No Art Se apodera del Tierno Galván
Una pista completamente entregada deja claro que No Art ha encontrado un hueco importante en el calendario electrónico madrileño

No Art aterrizó por primera vez en Madrid y confirmó por qué se ha convertido en una de las marcas más atractivas de la escena electrónica internacional. El concepto creado por ANOTR llegó al Parque Enrique Tierno Galván, después de arrasar en [UNVRS] de la mano de Maudes Festival en una jornada marcada por el calor, una gran asistencia y una programación que mantuvo la energía alta hasta el cierre.
El debut madrileño se produjo en un fin de semana especialmente intenso para la capital, coincidiendo con grandes eventos musicales y electrónicos. Aun así, la respuesta del público fue contundente. Desde media tarde, miles de asistentes fueron llenando el recinto hasta alcanzar una imagen prácticamente completa durante las últimas horas de la cita.
Uno de los elementos más reconocibles del concepto de No Art fue el Canvas, la estructura visual que acompaña a No Art en sus eventos internacionales. Aunque en Madrid apareció en una versión adaptada al espacio disponible, cumplió perfectamente su función de aportar identidad propia al escenario. La producción apostó por la sencillez, combinando iluminación, paneles LED y una puesta en escena enfocada en destacar la música por encima de cualquier artificio.
La conexión de Prospa con el público fue inmediata
El apartado sonoro de No Art fue una de las grandes sorpresas del evento. La potencia y claridad del sistema de sonido destacaron durante toda la jornada, ofreciendo una experiencia muy por encima de lo habitual en eventos al aire libre dentro de la ciudad. También funcionaron correctamente los servicios básicos, especialmente las zonas de hidratación, fundamentales en una tarde de altas temperaturas.
Musicalmente, la programación respondió a las expectativas. Silvie Loto fue ganando intensidad a medida que el recinto se llenaba, mientras que Prospa conectó rápidamente con el público gracias a una selección repleta de energía, bajos potentes y varios de sus temas más conocidos. Posteriormente, Josh Baker protagonizó uno de los sets más destacados del día, construyendo una sesión elegante y progresiva que acompañó a la perfección la llegada del atardecer.
El cierre quedó en manos de ANOTR. Pese a un breve corte eléctrico al inicio de su actuación, el dúo neerlandés recuperó rápidamente el control y firmó una sesión repleta de house, influencias disco, ritmos tribales y algunos de sus mayores éxitos.




