Bass in The Parking arrasa en Montmeló
Sin duda destacó en Bass in The Parking el enorme poder de convocatoria de No Es Ruido, uno de los escenarios más multitudinarios de toda la jornada

Bass In The Parking convirtió Montmeló en uno de los epicentros más singulares de la escena hard nacional gracias a un formato que rompió por completo con la idea tradicional de festival electrónico. El evento, heredero directo de Bass In The Park, apostó este año por transformar la cultura del “parkineo” en el núcleo absoluto de la experiencia, construyendo una propuesta mucho más cercana, caótica y comunitaria alrededor de coches tuneados, sonido extremo y colectivos nacionales.
La gran novedad estuvo en la distribución del recinto. Hasta cinco espacios distintos funcionaban alrededor de vehículos preparados con potentes sistemas de sonido instalados en los maleteros, actuando como cabina y escenografía principal para cada colectivo invitado. El resultado fue una atmósfera mucho más espontánea y callejera, donde el protagonismo recaía directamente en la energía del público y en la identidad propia de cada marca.
Un escenario principal que compitió con el parkineo
Raveout 500 protagonizó uno de los espacios más concurridos del festival gracias a una mezcla explosiva de hard trance, neo-rave y sonidos mákina muy vinculados a la nueva generación de ravers. Artistas como H1PNOS1S, Quince, Brenda Serna o Carnada marcaron algunos de los momentos más intensos del día. Muy distinta fue la propuesta de Masia, centrada en recuperar el espíritu más clásico y acelerado de la ruta levantina con nombres históricos como Willystyle, Dr. Evil o Wakan.
Madhouse volvió a convertirse en el refugio del sonido más agresivo y centroeuropeo, con sets especialmente contundentes de Lady Dammage, Ivo Madkiller o Guizcore. Por su parte, Reaktor apostó por ambientes industriales y ritmos mucho más crudos gracias a artistas como Ferbok, Faracid o Mat Weasel.
Aunque el parkineo fue el gran protagonista, el festival también contó con un escenario principal de gran formato activo hasta la madrugada. Allí pasaron artistas como Amygdala, Buenri, Korsakoff, Pinotello o Art of Fighters, completando una programación que volvió a demostrar el excelente momento creativo y de convocatoria que atraviesa actualmente la escena hard española.




