Sweedish House Mafia y Lykke Li lanzan el videoclip de «Happiness Is So Sad»
El dúo sueco y la artista Lykke Li presentan el videoclip de “Happiness Is So Sad”, una pieza rodada íntegramente con teléfonos móviles en una fiesta en Guadalajara que cuenta la misma noche desde múltiples puntos de vista.
Swedish House Mafia y Lykke Li han estrenado el videoclip oficial de “Happiness Is So Sad”. Esta colaboración ahora cobra una nueva dimensión a través de una historia ambientada en una fiesta en Guadalajara, México. La particularidad de esta producción es que todo el vídeo fue grabado utilizando teléfonos móviles (alrededor de 25), una decisión que va mucho más allá de una cuestión estética.
Dirigido por Theo Lindquist y con Jorge G. Camarena como codirector, el videoclip propone una mirada fragmentada de una misma noche. Cada teléfono recoge una perspectiva diferente y ninguno de ellos ofrece una versión definitiva de lo sucedido. El resultado busca reproducir la forma en la que recordamos una noche de fiesta como esta: de manera incompleta, contradictoria e íntima, y por supuesto condicionada por quién estaba allí y desde dónde lo vivió.
En el centro de la historia aparece Benny, un adolescente que llega a la fiesta con un único objetivo: besar a la chica de la que lleva años enamorado. Finalmente consigue ese instante que tanto había esperado, aunque la felicidad dura muy poco (tal y cómo indica el título de este tema). Para ella, el beso forma parte de un reto. Para Benny, en cambio, significa mucho más. Ese contraste sirve como punto de partida para construir una historia en la que cada persona presente en la fiesta vive su propia noche como si fuera el acontecimiento más importante del mundo.
La propuesta parte precisamente de esa idea: todos somos protagonistas de nuestra propia historia y personajes secundarios en la de los demás. Los teléfonos permiten mostrar diferentes fragmentos de esa misma realidad, haciendo que el espectador reconstruya lo ocurrido a partir de pequeñas piezas. Lindquist y el coguionista Scott desarrollaron la historia alrededor de la nostalgia, la naturaleza pasajera de la felicidad y el concepto japonés de mono no aware, que hace referencia a la emoción producida por la no permanencia de las cosas.
La apuesta por los teléfonos móviles tiene además otra motivación; Lindquist ya había trabajado anteriormente con Lykke Li en el diseño de la portada de “After Party”, desarrollando un lenguaje visual basado en la forma en la que actualmente consumimos imágenes y vídeos musicales. Cuando Swedish House Mafia conoció aquel trabajo, pidió al director que desarrollara el videoclip de su colaboración con Lykke Li. La elección de los teléfonos encajaba además con una intención concreta: crear una pieza que haga alusión a la realidad en la que vivimos hoy por hoy, en la que prácticamente cualquier imagen puede ser manipulada o generada mediante inteligencia artificial.
Paradójicamente, conseguir que el videoclip pareciera completamente espontáneo requirió un enorme trabajo de planificación. En lugar de colocar a un equipo de rodaje convencional en mitad de la fiesta, la producción instaló cámaras de seguridad por toda la casa y controló las diferentes estancias de forma remota. Mientras tanto, parte del equipo se integró entre los invitados disfrazado de asistente a la fiesta. Un grupo de cuatro personas se encargó durante toda la noche de mantener los teléfonos cargados, intercambiarlos y descargar el material.
En total se generaron alrededor de 50 horas de grabaciones. Cinco directores de fotografía locales utilizaron teléfonos para filmar entre los asistentes, buscando que las imágenes parecieran espontáneas y encontradas en lugar de dirigidas.
La elección del reparto también siguió esa filosofía. Camarena, natural de Guadalajara, recurrió a las redes sociales y a recomendaciones personales para encontrar a diez de los actores secundarios. De este modo, los protagonistas se integran en un grupo que refleja el ambiente local y evita que la historia parezca separada de la fiesta que la rodea.
La canción, publicada el 31 de julio, tuvo su estreno previo con Zane Lowe en Apple Music 1 y se convirtió durante el verano en una de las piezas habituales de la residencia de Swedish House Mafia en Ushuaïa Ibiza, donde fue escuchada cada semana por decenas de miles de personas.
Ahora, el videoclip traslada esa emoción a la pantalla con una propuesta que convierte una fiesta aparentemente caótica en un mosaico de recuerdos, deseos y pequeñas historias personales. Una noche que, vista desde 25 teléfonos diferentes, demuestra que una misma experiencia puede significar algo completamente distinto para cada persona que la vive.




