Marco Carola se adueña de Marmarela
La emblemática sala alicantina sigue aún reponiéndose de la visita de Marco Carola

Hay noches que elevan la programación de un club, y otras que directamente pasan a formar parte de su historia. Eso es exactamente lo que ha ocurrido en Marmarela con la visita de Marco Carola, en una jornada que ha marcado un antes y un después para la sala alicantina.
Ubicado en el puerto de la ciudad, el club vivió una de sus noches más multitudinarias coincidiendo con el ambiente de Semana Santa. Desde primeras horas, la pista ya mostraba una energía poco habitual, con un público entregado que no tardó en llenar cada rincón del Indoor Main Stage. El warm-up de David Blonde cumplió con creces su función, construyendo una atmósfera progresiva que terminó de romperse con guiños reconocibles para la pista, preparando el terreno para lo que estaba por venir.
El relevo lo tomó Alex Now, residente y director artístico del club, que volvió a demostrar su conocimiento del espacio y del público. Su sesión actuó como puente perfecto, elevando la intensidad y dejando todo listo para el momento clave de la noche.
Marco Carola conectó con un público entregado
Y entonces llegó Carola. Con la sala completamente llena —pista, palcos y backstage incluidos—, el italiano ofreció una sesión que resumía a la perfección su trayectoria: precisión, control y una lectura de pista impecable. Sin necesidad de artificios, construyó un viaje sólido y progresivo que mantuvo al público conectado de principio a fin, confirmando por qué sigue siendo uno de los nombres más influyentes del tech house global.
Lejos de apagarse tras el headliner, la noche mantuvo su pulso con el regreso de Alex Now a cabina y un cierre en formato b2b entre David Blonde y Treeman, que consiguió sostener la energía hasta el último momento.
Más allá de lo musical, la cita refuerza la posición de Marmarela dentro de la escena nacional. En un contexto cada vez más competitivo, el club demuestra que no solo puede atraer grandes nombres, sino también construir experiencias completas alrededor de ellos. Por su parte, Marco Carola calienta motores para su residencia en Pacha.




