Momoko lanza su primer álbum en solitario
Después de su exitosa colaboración con Clay y Matthew Herbert, Momoko Gill apuesta por su carrera en solitario con su nuevo álbum ‘Momoko’

El sello británico Strut Records presenta el esperado debut en solitario de Momoko Gill, productora, compositora y multiinstrumentista que durante años ha permanecido como uno de los secretos mejor guardados de la intersección entre la electrónica y el jazz contemporáneo en el Reino Unido. Tras su aclamada colaboración con Clay, grabada junto a Matthew Herbert (que la ha llevado a festivales como Sonar el año pasado), la artista da un paso definitivo con un álbum, Momoko, que revela una identidad sonora completamente propia.
Baterista, productora autodidacta, vocalista y compositora, Gill ha dejado su huella en proyectos junto a Alabaster DePlume, Coby Sey y Tirzah, además de colaborar con Nadeem Din-Gabisi en el proyecto An Alien Called Harmony. Sus extensas giras tocando batería, teclados y voz han sido clave para desarrollar unos instintos compositivos y de producción que ahora se manifiestan con plena libertad.
Con este trabajo homónimo, Gill se consolida como una figura destacada con un discurso artístico propio. A lo largo del álbum se perciben matices del jazz contemporáneo, la canción de autor, la experimentación sonora y la electrónica avanzada, aunque su enfoque rehúye la imitación: su sonido se esculpe desde la emoción y la expresión antes que desde la tradición.
Una obra que refleja la faceta multicultural de Momoko Gill
Criada entre Japón y Estados Unidos y afincada en Londres, la artista canaliza su perspectiva multicultural en una narrativa musical íntima y profundamente personal. Los once temas recorren un amplio espectro emocional y estilístico: el pulso jazzístico de No Others, la delicadeza reflexiva de Heavy o el tono oscuro y confrontativo de Shadowboxing conviven con pasajes instrumentales inquietantes como Test A Small Area.
Uno de los momentos más impactantes llega con When Palestine Is Free, que incorpora un coro de 50 voces con figuras como Shabaka Hutchings y Soweto Kinch, reforzando el carácter colectivo y poético de una obra que presenta, con valentía, toda la amplitud creativa y emocional de Momoko Gill.




