Mondo Open Air sobrevive al diluvio
Una vez más, Mondo volvió a demostrar que las condiciones perfectas no siempre dependen del clima

Mondo Open Air regresaba este pasado 2 de mayo con un cartel encabezado por SPFDJ y Patrick Mason y con la amenaza constante de lluvia sobrevolando la capital desde primera hora del día. Pero cancelar nunca fue una opción.
La apertura corrió a cargo de Pavvvvvvlo, ya habitual dentro del ecosistema Mondo y perfectamente consciente de cómo leer una pista desde los primeros compases. Groove contenido, transición elegante y una construcción progresiva pensada para preparar el terreno. Después llegó Relajadita, que de relajada tuvo bastante poco. Su selección bouncy y acelerada ayudó a elevar pulsaciones y dejó claro desde temprano que la tarde iba a moverse en terrenos de mucha energía.
A partir de ahí apareció Gerardo Niva, probablemente una de las figuras más representativas del universo Mondo actual. Con la carpa completamente llena, desplegó un set cargado de melodías, tensión rave y ese equilibrio tan suyo entre emotividad y contundencia. Un puente perfecto antes de la gran explosión de la noche.
Porque cuando entraron SPFDJ y Patrick Mason, el ambiente directamente cambió de dimensión. La sueca llevó la sesión hacia terrenos más rápidos, agresivos y técnicos, aprovechando especialmente bien la presión sonora y la resonancia que generaba la propia carpa. Pero si hubo un momento verdaderamente colectivo fue la aparición de Patrick Mason.
Patrick Mason dejó a todos con ganas de after
Lo suyo trasciende el concepto tradicional de DJ set. Patrick no solamente pincha; interpreta, baila, provoca y transforma la cabina de Mondo en un espectáculo físico constante. Su conexión con el público volvió a ser absoluta y convirtió varios momentos de la sesión en auténticos estallidos de euforia colectiva.
Gerardo Niva volvió a tomar el control antes de uno de los momentos más especiales de toda la jornada: el b2b entre SPFDJ y Patrick Mason. La combinación entre la precisión técnica y oscura de ella con la energía completamente desatada de él terminó funcionando de forma espectacular.
La última palabra la tuvo Alba Franch, encargada de cerrar la madrugada con una selección de hard house vibrante y emocional que dejó a los últimos supervivientes completamente exhaustos.




