Valladolid Electronic Music se presenta oficialmente
La puesta en marcha de Valladolid Electronic Music supone un nuevo paso en la diversificación de la programación musical vallisoletana

La música electrónica contará este verano con una nueva cita en Castilla y León. Valladolid acogerá el próximo 20 de junio la primera edición de Valladolid Electronic Music (VEM), un festival que nace con la intención de acercar diferentes corrientes de la electrónica a nuevos públicos en un entorno poco habitual para este tipo de eventos: el Museo Patio Herreriano.
La propuesta reunirá durante catorce horas seguidas a varios artistas nacionales e internacionales en una jornada que combinará música, cultura y patrimonio. Con Valladolid Electronic Music, la ciudad amplía una oferta musical que en los últimos años ha experimentado un importante crecimiento gracias a la llegada de festivales y ciclos dedicados a distintos géneros.
Uno de los principales atractivos del cartel será la presencia de Curses, productor y DJ alemán conocido por su fusión de sonidos post-punk, dark disco y electrónica contemporánea. También formará parte de la programación el mexicano Rebolledo, una de las figuras más reconocidas de la escena electrónica latinoamericana, célebre por incorporar influencias psicodélicas y experimentales a sus producciones.
Todo dispuesto a liberar nuestra percepción de la electrónica
La representación nacional en Valladolid Electronic Music estará encabezada por David Kano, considerado uno de los nombres clave en el desarrollo del electroclash en España. Junto a él actuarán Osaba (asiduo en eventos vallisoletanos), Secretario y Sirc Sadie, además de Carlos Raúl, Josua y Juan Laforga, impulsores de esta nueva iniciativa cultural.
Desde la organización destacan que el objetivo del festival pasa por ofrecer una visión diferente de la música electrónica, alejándose de ciertos prejuicios asociados al género y apostando por una experiencia más cercana al ámbito cultural y artístico. En este sentido, la elección del Patio Herreriano busca reforzar el vínculo entre la música contemporánea y otros lenguajes creativos.
Con una combinación de artistas internacionales, talento nacional y un espacio singular como escenario, el festival aspira a consolidarse como una nueva referencia para los aficionados a la electrónica en la región y atraer a público procedente de distintos puntos del país.




