Wake Up firma otro éxito en Vigo
Hay festivales que crecen edición tras edición, y otros que empiezan a definir su propia identidad dentro de la escena. Wake Up Festival ha firmado en Vigo una de esas citas

Durante los días 1 y 2 de abril, el recinto ferial de la ciudad de Vigo acogió dos jornadas donde la música electrónica se presentó con una narrativa clara: una primera noche centrada en el techno y una segunda dedicada al tech house más actual. Wake Up, desde el inicio, la respuesta del público dejó claro que la expectación no era casual, con una asistencia constante y una pista que mantuvo la energía de principio a fin.
Uno de los grandes saltos de esta edición estuvo en la producción. El escenario, dominado por una estructura triangular de gran formato, se convirtió en el eje visual del evento, acompañado de un despliegue de visuales sincronizados y un sistema de sonido notablemente mejorado. Todo ello contribuyó a una experiencia más inmersiva, donde cada set encontraba su espacio para desarrollarse con claridad.
La primera jornada de Wake Up dejó momentos clave con nombres como Luke Slater o Chris Liebing, que construyeron una progresión sonora que fue ganando intensidad con el paso de las horas. El cierre, a cargo de Klangkuenstler, llevó la pista a su punto máximo con un set contundente que confirmó el tono de la noche.
Marco Carola y Paco Osuna tomaron el control la segunda noche
El segundo día cambió el registro sin perder energía. Artistas como Franky Rizardo, Loco Dice, Marco Carola y Paco Osuna ofrecieron un recorrido sólido por el tech house, combinando groove, precisión y una conexión constante con el público.
Más allá del cartel, el festival volvió a demostrar una organización cuidada, con mejoras en accesos, servicios y dinámica dentro del recinto. Un conjunto de detalles que refuerzan una idea cada vez más evidente: Wake Up no solo crece en nombres, sino en experiencia.
Con una identidad cada vez más definida y nuevos pasos ya en el horizonte, el proyecto confirma que su evolución no se detiene aquí. Vigo ha sido testigo de ello.




