Blackworks se corona en IFEMA
Ya anunciamos previamente, Blackworks rozaba el sold out a poco de poner IFEMA patas arriba, y las expectativas han sido superadas

Hay eventos que crecen, y luego están los que redefinen su propia escala. Lo que ha ocurrido con Blackworks Weekend Festival en su última edición, DIMENSON, pertenece claramente a la segunda categoría. El pasado 27 de marzo, el recinto de IFEMA volvió a convertirse en el epicentro del hard techno europeo con una propuesta que ya no solo destaca por su cartel, sino por la magnitud de su universo.
Desde el primer momento, la sensación fue clara: esto iba más allá de una simple sucesión de sets, como ya os avisamos. Los pabellones 12 y 14, transformados en “El Núcleo del Vacío” y “Anomalía”, funcionaban como dos realidades paralelas, cada una con su propia narrativa estética y sonora. La producción, cada vez más ambiciosa, jugó un papel clave en esa inmersión total, con un despliegue visual y técnico que envolvía al público desde el primer beat.
Vendex, Biia y Charlie Sparks no defraudaron
La música, como no podía ser de otra forma, mantuvo el listón de Blackworks en lo más alto. Nombres como Vendex llevaron la intensidad del main stage a un terreno sin concesiones, mientras que el b2b entre Biia y Charlie Sparks se convirtió en uno de esos momentos que definen una noche: energía constante, conexión total y una pista completamente entregada. El cierre del primer día, a cargo de Angerfist, fue una descarga final de BPM’s y contundencia que llevó al público al límite.
El segundo día mantuvo la misma línea ascendente. El schranz tomó protagonismo con sets como el de Fernanda Martins junto a Svetec, mientras que Kobosil demostró por qué sigue siendo uno de los nombres más sólidos del circuito. El broche llegó con el b2b entre Oguz y Dexphase, en un cierre que combinó potencia y sorpresa a partes iguales.
Más allá del sonido, Blackworks volvió a evidenciar una visión integral del evento: zonas de descanso, experiencias paralelas y una atención al detalle que refuerza la sensación de comunidad. DIMENSON no solo ha confirmado el crecimiento de la marca, sino que deja una idea clara sobre la mesa: el techo aún está lejos, y el viaje no ha hecho más que intensificarse.




