Dantz Point regresa a Bizkaia
La tercera edición de esta característica propuesta de Dantz llega el 30 de mayo y promete no defraudar

La electrónica volverá a tomar algunos de los espacios más emblemáticos de Bizkaia con el regreso de Dantz Point Bizkaia by BBK, el proyecto itinerante impulsado por la plataforma vasca Dantz que celebrará su tercera edición entre el 30 de mayo y el 5 de septiembre. La iniciativa recorrerá Barakaldo, Sestao, Bilbao, Durango y Getxo con una propuesta que vuelve a unir patrimonio, paisaje urbano y música electrónica contemporánea.
Más allá de un simple ciclo de eventos, Dantz Point se ha consolidado como una de las propuestas culturales más interesantes del norte peninsular gracias a su capacidad para reinterpretar espacios históricos a través de experiencias electrónicas abiertas al público. El proyecto mantiene intacta su filosofía original: acercar la cultura club a entornos con valor industrial, arquitectónico y social, generando nuevas formas de conexión entre música, territorio y comunidad local.
Comenzarán en Barakaldo para poner la guinda en Getxo
La primera parada tendrá lugar el próximo 30 de mayo en el Parque Zamalanda de Barakaldo junto al colectivo Oso Txarto. Posteriormente, el 4 de julio, el ciclo llegará al Labe Garaia Parkea de Sestao, uno de los símbolos más representativos del patrimonio industrial vizcaíno, en colaboración con Err.itmo.
Durante la Aste Nagusia, Dantz Point aterrizará también en Bilbao con una cita todavía sin fecha confirmada en la explanada de la icónica grúa Karola, un espacio cada vez más vinculado a las nuevas propuestas culturales de la ciudad. Ya en septiembre, el recorrido continuará el día 4 en el Parque Tabira de Durango junto al colectivo Dark Box y finalizará el 5 de septiembre en el Puerto Viejo de Getxo, recuperando uno de los escenarios más especiales de la pasada edición con el apoyo de Key Collective.
Desde su nacimiento en 2019, Dantz Point ha conseguido construir una identidad propia dentro de la escena electrónica estatal gracias a un formato que prioriza la integración con el entorno y la colaboración con colectivos locales. Una propuesta gratuita y abierta a todos los públicos que vuelve a demostrar que la música electrónica también puede funcionar como herramienta de activación cultural y conexión social.




