Palo Santo Club cumple 3 años por todo lo alto
Dubpaper, Sergio Linares y Sergio Rivas, entre otros, protagonizaron el tercer aniversario de Palo Santo Club en Almería

La escena electrónica en Almería crece y una de las salas que mejor representa esa evolución es Palo Santo Club. El espacio celebró recientemente su tercer aniversario con una intensa jornada de doce horas de música, reafirmando su papel como punto de encuentro para los amantes del house y el techno en la ciudad.
Ubicado en pleno centro, a pocos metros de la catedral, el club ha conseguido en apenas tres años lo que no es habitual en plazas emergentes: construir una comunidad fiel y una identidad clara. Impulsado por figuras clave como Dubpaper (hace menos de un mes presente en Metro Dance Club) y Sergio Linares, el proyecto nació con la intención de cubrir un vacío dentro de la escena local, apostando por un formato cercano y centrado en la pista.
La celebración del aniversario de Palo Santo Club fue una muestra de ese espíritu. Con una cuidada selección de DJ’s locales, la sala volvió a demostrar que su fuerza reside en la conexión entre público y cabina. El ambiente, marcado por un sonido preciso y una iluminación envolvente, convirtió la noche en una de las más especiales desde su apertura en 2023.
Y el cierre se adornó con un b2b de tres figuras
El momento más destacado llegó en el cierre, con un b2b protagonizado por Dubpaper, Sergio Linares y Sergio Rivas. Una sesión extendida que, impulsada por el cambio horario, se transformó en un recorrido emocional por distintos estilos, generando una respuesta inmediata en la pista.
Más allá de esta celebración, Palo Santo ha ido consolidando su propuesta con una programación que combina talento local con nombres nacionales, logrando atraer a artistas como Anika Kunst o David Ponziano en los últimos años.
Lejos de apostar por el gran formato, el club ha encontrado su identidad en la cercanía y la coherencia artística. Un enfoque que le ha permitido posicionarse como uno de los espacios más relevantes del clubbing almeriense, demostrando que también desde una sala pequeña se puede impulsar toda una escena.




